¿La comparación está “matando” nuestra creatividad?
- Massiel Escobar

- 4 mar
- 3 min de lectura
Después de mucho tiempo sin pasar por aquí, quiero volver con un tema que me inspiró a volver a crear en este espacio, y es que ayer estaba leyendo el libro de "Los dones de la imperfección" de Brené Brown y es que en el hito 6 habla de cómo su vida cambió cuando su padre consiguió un trabajo en la gran ciudad y, contando la historia, llega a la conclusión de que la comparación no deja espacio para la creatividad y, por ello, me pregunté: ¿la comparación nos está matando la creatividad? Sí, sí, sé que suena un poco extremista y a la vez es algo que vivimos todos los días con ello.
Y todo empieza por querer encajar, por querer tener una comunidad, y eso está muy bien, estamos biológicamente hechos para vivir en comunidad y depender unos de otros, pero creo que todo se vuelve tóxico cuando, en vez de buscar la aceptación, buscamos aprobación y dejamos atrás todas las cosas que nos hacen a nosotros mismos para empezar a medirnos con la vara y los sueños de quienes nos rodean. Y es que estamos perdiendo el equilibrio entre convivir y querer pertenecer. Brené habla sobre el conformarse y competir y cómo estas dos cosas pueden sonar opuestas, pero es muy común estar metidos en el ciclo de querer ser iguales a los demás, pero mejor. Y siendo honesta, me ha pasado; me pasa cuando, consciente o inconscientemente, me comparo con mi grupo de amigos y, de repente, me veo envuelta en sueños que ni siquiera son míos y que, cuando me tomo el tiempo de analizarlos, ni siquiera van con mi personalidad…
Por poner un ejemplo muy básico: este año mi vida ha cambiado al 100%, ahora soy madre de la personita más hermosa, dulce e inocente que he conocido, y yo siempre he tenido muy claros los valores y las creencias que quiero que mi hijo aprenda en nuestra familia. También siempre he tenido muy claro mi pensamiento sobre su futuro, y de repente me veo como en tercera persona hablando sobre su futuro de una manera que no está necesariamente alineada con mis pensamientos ni mis valores, no porque lo otro sea malo —al revés—, capaz sea "lo socialmente aceptado" por el mundo que me rodea, pero no es algo que yo necesariamente quiera para él. El punto es que debemos dejar de medir nuestra vida con las varas y los sueños de quienes nos rodean. Las dos son completamente válidas, pero si no se alinean contigo, es momento de reevaluarte a ti mismo y a tu sistema de creencias. Y no, no estoy diciendo que te separes de tu grupo porque simplemente tienes ideas diferentes; no, al contrario: debate, toma espacio, agarra lo que te sirva para aprender, analízalo y tómate todo con un grano de sal.
Y es que me puse a pensar en todo ello, y en cómo, cuando estamos metidos en una dinámica de comparación, dejamos de lado la creación, dejamos de lado escucharnos a nosotros mismos y tomarnos el tiempo de crear desde nuestro corazón. Otro ejemplo sería yo creando y volviendo a este espacio; lo dejé, puedo decirlo, porque la vida se atravesó en mi camino, y han pasado muchas cosas desde la última vez que hice un episodio, pero eso es tema para otro día… La verdad es que dejé de hacerlo porque volví otra vez con mi sistema de comparación: de que si no puedo hacerlo perfecto ya no quiero, o de pensar qué dirán los demás si me ven otra vez intentándolo… Un sinfín de pensamientos que lo único que hacían era alimentar mis miedos y mis tendencias a compararme en vez de estar creando por el mero hecho de crear.
Crear por el mero hecho de crear… ¿Qué bonito, no? A veces pensamos que no somos personas creativas, o que lo que hacemos no es lo suficientemente bueno, pero hagamos que esta frase sea nuestro nuevo moto de ahora en adelante. La creatividad vive en todos nosotros: a la hora de cocinar, de escribir, de pintar, de cantar, de decorar, de vestirnos… la creatividad puede ser implementada en todos los ámbitos de nuestra vida.
Y quisiera crear un cierre que siempre nos deje con una enseñanza o un pensamiento de "tarea" para casa, para que aprendamos a romantizar nuestra vida, y esta vez quiero que te preguntes: "¿Qué podría crear hoy?"
Comentarios